NO AL BLOQUEO CONTRA CUBA

domingo, 27 de mayo de 2012

Viva el Socialismo !!


Discurso socialista de Fidel Castro.

'''Se habla con frecuencia de los derechos humanos, pero hay que hablar también de los derechos de la humanidad.

¿Por que unos pueblos han de andar descalzos, para que otros viajen en lujosos automóviles?
¿Por que unos han de vivir 35 años, para que otros vivan 70?
¿Por que unos han de ser miseramente pobre, para que otros sean exageradamente ricos?

Hablo en el nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan.'''

Fidel Castro
Alrededor de 2,4 millones de soldados han servido en Irak y Afganistán, muchos de los cuales se encuentran con una dura realidad tras su regreso a EE.UU.: no tienen trabajo, sufren estereotipos como la película de Sylvester Stallone y, según Forbes, apenas el 49% recibe una evaluación mental completa dos semanas después de haber solicitado tratamiento. Incluso, en algunas ciudades deben esperar dos meses y medio para ser atendidos. En cuanto al desempleo, se estima que el número de ex soldados que pasaron por Irak y Afganistán que no tienen trabajo supera los 300 mil.
Y no son pocos los veteranos que ni siquiera tienen un lugar donde vivir. Según el diario The New York Times, el número de veteranos sin hogar llegó a 144 mil en 2010, mientras que los ex soldados que se vieron obligados a usar refugios de emergencia subieron a 149 mil. De acuerdo con una encuesta del Centro de Estudios Pew..

miércoles, 9 de mayo de 2012

Gente como este Ed Levy Lopez deberia estar en el lugar de los CINCO hermanos detenidos en EEUU, Levy no encontro otra salida que denunciar a los Cinco , hasta donde puede llegar la cobardia de un hombre ?


Un ex miembro de la denominada red Avispa aseguró en Miami que los cinco agentes cubanos presos en EEUU por espionaje no trabajaban para evitar atentados contra la isla, sino que querían infiltrarse en bases militares estadounidenses como el Comando Sur. Ed Levy López, cuya identidad se reveló por primera vez en el programa de televisión "A mano Limpia" del Canal 41 de Miami, dirigido por Óscar Haza, desmintió así la versión mantenida por Cuba. El Gobierno cubano sostiene que el grupo de agentes presos luchaba contra el terrorismo y no representaba amenaza alguna para la seguridad de Estados Unidos.
Según Levy, algunos integrantes de la citada red de espionaje participaron en operaciones para infiltrarse en bases militares de EE.UU. y evaluaban la posibilidad de traficar con armas de Cuba a Miami.
"Vine aquí porque me molestaba ver tanta propaganda basada en la mentira de que éstos eran luchadores contra el terrorismo (...) Estas personas estuvieron trabajando para tratar de vulnerar la seguridad nacional de EE.UU.", aseveró Levy en el programa de televisión emitido en la noche del lunes.
Al parecer, Levy delató la presencia de los agentes cubanos a las autoridades estadounidenses tan pronto como ingresó en EEUU.
"El centro de atención de la inteligencia en aquellos momentos estaba en el Comando Sur" de EE.UU., dijo Levy, quien agregó que La Habana había instruido a la red de agentes para que analizara el movimiento de la Guardia Costera estadounidense y el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA).
Los llamados "cinco de Cuba", Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino, fueron detenidos en 1998 en Florida y un tribunal federal de Miami los declaró culpables en 2001 de conspirar contra la seguridad nacional estadounidense a través de la llamada red de espionaje "Avispa".
Uno de ellos fue sentenciado a cadena perpetúa por conspirar en el derribo de dos avionetas del grupo anticastrista "Hermanos al Rescate" en 1996, por parte de cazas MiG cubanos en aguas internacionales, en el que fallecieron cuatro pilotos.
La sentencia de dos de "los cinco" fue rebajada recientemente después de que un tribunal de apelaciones ordenara revisarla por considerarla excesiva, pero la condena de Hernández fue ratificada en 2008 por un grupo de tres jueces del Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta (Georgia). EFE


lunes, 23 de abril de 2012

Debemos dormir con los ojos abiertos !!

Dormir con los ojos abiertos.

El líder histórico de la Revolución Cubana afirma que llámese como se llame, el sistema impuesto por el imperialismo en este hemisferio está agotado y no puede sostenerse
16 de abril de 2012 | 20:48:45

Observé bien a Obama en la famosa “reunión Cumbre”. El cansancio a veces lo vencía, cerraba involuntariamente los ojos, pero en ocasiones dormía con los ojos abiertos.

En Cartagena no se reunía un sindicato de Presidentes desinformados, sino los representantes oficiales de 33 países de este hemisferio, cuya amplia mayoría demandan respuestas a problemas económicos y sociales de gran trascendencia que golpean a la región del mundo con más desigualdad en la distribución de las riquezas.

No deseo adelantarme a las opiniones de millones de personas, capaces de analizar con profundidad y sangre fría los problemas de América Latina, el Caribe y el resto de un mundo globalizado, donde unos pocos lo tienen todo y los demás no poseen nada. Llámese como se llame, el sistema impuesto por el imperialismo en este hemisferio está agotado y no puede sostenerse.

En un futuro inmediato la humanidad tendrá que enfrentar, entre otros problemas, los relacionados con el cambio climático, la seguridad y la alimentación de la creciente población mundial.

Las lluvias excesivas están golpeando tanto a Colombia como a Venezuela. Un análisis reciente revela que, en marzo de este año, en Estados Unidos se produjeron calores 4,8 grados Celsius más altos que el promedio histórico registrado. Las consecuencias de esos cambios bien conocidos en las capitales de los principales países europeos, engendran problemas catastróficos para la humanidad.

Los pueblos esperan de los dirigentes políticos respuestas claras a esos problemas.

Los colombianos, donde tuvo lugar la desprestigiada Cumbre, constituyen un pueblo laborioso y sacrificado que necesita como los demás la colaboración de sus hermanos latinoamericanos, en este caso, venezolanos, brasileños, ecuatorianos, peruanos, y otros capaces de hacer lo que los yankis con sus armas sofisticadas, su expansionismo, y su insaciable apetencia material no harán jamás. Como en ningún otro momento de la historia será necesaria la fórmula previsora de José Martí: “¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.”

Muy lejos del brillante y lúcido pensamiento de Bolívar y Martí están las palabras masticadas, edulcoradas y machaconamente repetidas del ilustre premio Nobel, dichas en una ridícula gira por los campos de Colombia y que escuché ayer en horas de la tarde. Servían solo para rememorar los discursos de la Alianza para el Progreso, hace 51 años, cuando todavía no se habían cometido los monstruosos crímenes que azotaron este hemisferio, donde nuestro país luchó no solo por el derecho a la independencia, sino el de existir como nación.

Obama habló de entrega de tierras. No dice cuánta, ni cuándo, ni cómo.

Las transnacionales yankis jamás renunciarán al control de las tierras, las aguas, las minas, los recursos naturales de nuestros países. Sus soldados debieran abandonar las bases militares y retirar sus tropas de todos y cada uno de nuestros territorios; renunciar al intercambio desigual y el saqueo de nuestras naciones.

Tal vez la CELAC se convierta en lo que debe ser una organización política hemisférica, menos Estados Unidos y Canadá. Su decadente e insostenible imperio se ha ganado ya el derecho a descansar en paz.

Pienso que las imágenes de la Cumbre debieran conservarse bien, como ejemplo de un desastre.

Dejo a un lado los escándalos provocados por la conducta que se atribuye a los miembros del Servicio Secreto, encargados de la seguridad personal de Obama. Tengo la impresión de que el equipo que se ocupa de esa tarea se caracteriza por su profesionalidad. Fue lo que observé cuando visité la ONU y ellos atendían a los Jefes de Estado. Sin duda que lo han protegido de quienes no habrían vacilado en actuar contra él por prejuicios raciales.

Ojalá Obama pueda dormir con los ojos cerrados aunque sea unas horas sin que alguien le endilgue un discurso sobre la inmortalidad del cangrejo en una Cumbre irreal.

Fidel Castro Ruz

Abril 16 de 2012

miércoles, 11 de enero de 2012

MUERTE NUPCIAL



El lecho, aquella hierba de ayer y de mañana:
este lienzo de ahora sobre madera aún verde,
flota como la tierra, se sume en la besana
donde el deseo encuentra los ojos y los pierde.

Pasar por unos ojos como por un desierto:
como por dos ciudades que ni un amor contienen.
Mirada que va y vuelve sin haber descubierto
el corazón a nadie, que todos la enarenen.

Mis ojos encontraron en un rincón los tuyos.
Se descubrieron mudos entre las dos miradas.
Sentimos recorrernos un palomar de arrullos,
y un grupo de arrebatos de alas arrebatadas.

Cuanto más se miraban más se hallaban: más hondos
se veían, más lejos, y más en uno fundidos.
El corazón se puso, y el mundo, más redondos.
Atravesaba el lecho la patria de los nidos.

Entonces, el anhelo creciente, la distancia
que va de hueso a hueso recorrida y unida,
al aspirar del todo la imperiosa fragancia,
proyectamos los cuerpos más allá de la vida.

Espiramos del todo. ¡Qué absoluto portento!
¡Qué total fue la dicha de mirarse abrazados,
desplegados los ojos hacia arriba un momento,
y al momento hacia abajo con los ojos plegados!

Peron no moriremos. Fue tan cálidamente
consumada la vida como el sol, su mirada.
No es posible perdernos. Somos plena simiente.
Y la muerte ha quedado, con los dos, fecundada.

Estados Unidos: libertad tras las rejas

Estados Unidos: libertad tras las rejas

George Stinney

Por Dalia González Delgado

George Stinney tenía 14 años cuando fue acusado de asesinar a dos niñas blancas. Por supuesto, él era negro. Era 1944 en Carolina del Sur. A pesar de su corta edad, lo sentenciaron a morir en la silla eléctrica, y se convirtió así en la persona más joven ejecutada en Estados Unidos durante el siglo XX. Según cuentan, la policía le ofreció helado a cambio de confesar el doble asesinato. Hasta hoy, su familla continúa creyendo en su inocencia. Esta historia nos puede dar una idea de cómo funciona el sistema de justicia en el país que se proclama el más libre del mundo.

Estados Unidos tiene la mayor población carcelaria del planeta. El dato es, cuando menos, curioso. Ellos van por el mundo juzgando y condenando a los gobiernos que, según ellos, restringen las libertades de sus pueblos. Ellos, mientras tanto, tienen tras las rejas a más de dos millones de ciudadanos, lo cual representa el 25% de la población presa a nivel global. Según la organización independiente The Sentencing Project, uno de cada 135 estadounidenses está encarcelado.

La clase trabajadora es la que más sufre bajo el sistema penitenciario. Los afroamericanos y los latinos representan casi el 60 % de los presos (40 % y 20 %, respectivamente).

Según la profesora de leyes Michelle Alexander, en su libro The New Jim Crow: Mass Incarceration in the Age of Colorblindness, “hay más africano-estadunidenses bajo control correccional hoy día -en prisión o cárcel, en libertad condicional- que los que estaban esclavizados en 1850″.

En 1980, el número de personas en prisión o la cárcel era de 503 000. En 1990, esta cifra se había duplicado a más de 1 millón. A mediados de 2002, el número ya se había duplicado a más de 2 millones.

Michelle Schudel, periodista del diario Liberation News, perteneciente al Party for Socialism en Estados Unidos, explica que “la criminalización de una gran parte de la población activa sirve a determinados intereses de clase. El aumento del gasto de las prisiones y los policías fortalece el aparato represivo del Estado capitalista. Esto también se traduce en menos dinero asignado para cubrir las necesidades sociales como la educación, la vivienda y el empleo.”

Ahora bien, conociendo al gobierno estadounidense como lo conocemos, seguramente alegaría que, aunque tiene la mayor cantidad de presos del mundo, tiene también las mejores prisiones, con excelentes condiciones de vida que garantizan sus tan defendidos “derechos humanos”. Pero nada más lejos de la verdad.

A finales de 2011 fue noticia que miles de presos en California se declararon en huelga de hambre, para exigir cambios en las políticas disciplinarias y de alimentación de las cárceles. Ah… y por supuesto, fue noticia en los medios alternativos, pues para los principales medios de comunicación estadounidenses tal protesta nunca existió.

Según el Departamento de Correcciones del Estado, en la huelga participaron 11 mil internos. No obstante, una Coalición en Solidaridad con los Presos en Huelga de Hambre, que conforman principalmente familiares y allegados de los reos, calculó que en el ayuno, al que se sumaron presos de otras localidades, participaron hasta 16 mil detenidos.

Los presos tenían cinco demandas. Una de ellas era que se abandonase la política que obliga a quienes están en régimen de aislamiento a participar en un interrogatorio en el que tienen que incriminarse a sí mismos y a otros compañeros que hayan incumplido las normas para poder salir del aislamiento.

También pedían el fin de los llamados ‘lockdowns’ (encierros de los presos en sus celdas durante un periodo de tiempo prolongado en el que no pueden realizar ninguna de sus actividades diarias habituales) y más privilegios para quienes están en régimen de aislamiento, como que les proporcionen ropa de invierno y comida caliente. ¡Pedían comida caliente! Parece que, después de todo, sus cárceles no son las mejores.

El reconocido periodista David Brooks argumenta que hay una ley para los blancos y otra para los pobres. Por su parte, el veterano columnista Frank Rich, en la revista New York, lo resumió así al describir las acciones judiciales del gobierno de Barack Obama: La seguridad pública durante la presidencia de Obama encerró a 393 000 inmigrantes indocumentados y a cero banqueros en el 2010.

No deja de sorprenderme el dato. ¡Estados Unidos tiene la mayor cantidad de presos del mundo! Además de discriminación racial y malas condiciones carcelarias. Y ese es el país que pretende dar a América Latina y Oriente Medio lecciones sobre derechos humanos.

Estados Unidos: libertad tras las rejas

Estados Unidos: libertad tras las rejas .
Esta historia nos puede dar una idea de cómo funciona el sistema de justicia en el país que se proclama el más libre del mundo.